En nuestro país, son cada vez más usados los medios de pago electrónicos: transferencias, tarjetas de crédito, aplicaciones bancarias, billeteras digitales… pero ¿tienes alguna idea de cómo funciona todo este asunto? En este artículo te lo contamos.
En determinadas circunstancias, surge la necesidad de conocer datos de productos financieros nuestros, de algún familiar fallecido, o de una empresa bajo nuestro cargo. Para estos fines, existe el servicio de Información financiera de ProUsuario, mediante el cual puedes solicitar datos financieros de los que seas titular o sobre la que tengas facultad legal ante una entidad de intermediación financiera o cambiaria.
Actualmente, el acceso al crédito forma parte de la vida cotidiana de muchas personas, sin embargo, la forma en que se registra y se utiliza la información crediticia puede influir directamente en las oportunidades financieras de los usuarios y usuarias. En ese contexto, la Superintendencia de Bancos emitió la Circular SB: CSB-REG-2026000006, que introduce un cambio relevante en la forma en que se visualiza la información en la Central de Riesgos. A continuación, te explicamos qué significa esta medida y sus efectos en la gestión de la información crediticia.
La Superintendencia de Bancos emitió la Circular SB: CSB‑REG‑202500014 con un objetivo claro: garantizar que cancelar un producto financiero sea tan simple y accesible como contratarlo. Esta disposición fortalece la protección de los usuarios y las usuarias del sistema financiero dominicano, asegurando que las entidades no dificulten ni entorpezcan el cierre de productos y servicios.
Si te encuentras investigando opciones de proyectos inmobiliarios es probable que hayas escuchado de proyectos administrados por entidades fiduciarias. Se trata de sociedades que funcionan como administradoras y voceras de fideicomisos para manejan y proteger los bienes que los conforman. En este artículo te presentamos los aspectos básicos para conocer mejor en qué consisten la figura del fideicomiso y de las sociedades fiduciarias responsables de administrar los recursos o bienes aportados.
Las dificultades son parte del trayecto de la vida, las cosas no siempre salen a la primera y no hay nada malo en equivocarse, siempre y cuando se tenga la disposición de corregir el error luego de identificarlo. El aspecto financiero no es la excepción. Cuando se trata de manejar préstamos o tarjetas de crédito debemos tener un cuidado especial para no caer en malos hábitos, como la falta de planificación o el consumo por encima de nuestra posibilidad de pago. Es importante evitar entrar en un ciclo negativo de deudas y compromisos financieros difíciles de afrontar, que se verán reflejados en lo que llamamos historial crediticio.
Si bien es cierto que tanto la clasificación regulatoria como el score crediticio son un reflejo o referencia de tu perfil de crédito e inciden en qué tan atractivo eres para que las entidades de intermediación financiera (EIF) puedan ofrecerte un producto, no es menos cierto que te puede surgir la siguiente duda: ¿Por qué no mejora mi score, aunque tenga la mejor clasificación regulatoria posible? Para responder a esta inquietud, primero tenemos que comprender los componentes de ambos indicadores y sus diferencias.
El historial crediticio es un registro que describe cómo has manejado tus deudas a lo largo del tiempo. Este refleja tu comportamiento de pago y, en base a esta información, se determina qué tan probable es que cumplas de manera idónea con el saldo de futuros créditos. Si por alguna razón has dejado de pagar una deuda al banco u otra empresa, tu historial se verá afectado, lo que significa que las probabilidades de acceder a un préstamo o servicio básico (telefonía, electricidad, entre otros) se reducen. No obstante, existe la posibilidad de que te recuperes y, posteriormente, se borre “la mancha” de impago de tu historial.
Los temas de finanzas personales parecen despertar un creciente interés, especialmente entre quienes, por diferentes razones, reconocen la importancia de adquirir más conocimiento para administrar mejor sus recursos.
El conflicto en Ucrania no solo ha implicado un enfrentamiento bélico, sino también una confrontación económica entre potencias, provocando que familias y empresas de todo el mundo se hagan preguntas sobre la seguridad de sus ahorros e inversiones en monedas que históricamente han gozado de alta confianza.