Organización financiera: partiendo desde cero

Organización financiera: partiendo desde cero

Los continuos tropiezos te han convencido de que necesitas tomar decisiones firmes, cambiar de rumbo y, por fin, convertir tus finanzas en un aliado para alcanzar tus metas.

 Sabes lo que quieres, pero no te queda claro cómo conseguirlo. Para ello, Kimberly García y Laura Camacho, economistas y coaches financieras de Economics Data, te ofrecen consejos básicos que te encaminarán hacia la salud financiera.

El primer paso de la planificación consiste en la elaboración de un presupuesto personal. Hacerlo te encaminará a la salud financiera que, a su vez, repercutirá en tu bienestar físico y emocional.

Esta herramienta te ayudará a alcanzar tus objetivos en el corto, mediano y largo plazo.

García y Camacho recuerdan que el presupuesto es necesario para administrar debidamente los ingresos del hogar o negocio, así como para la celebración de una fiesta, boda o viaje sin morir en el intento. Como dijo el filósofo chino Lao Tse: “Todo viaje, por largo que sea, empieza con un solo paso”.

¿Cuáles pasos debes dar para la elaborar tu plan financiero?

Aquí te dejamos los pasos para hacerlo: 

1. Tener un mapa completo de tu situación financiera personal. Es decir, distingue entre ingresos fijos y eventuales, gastos fijos y variables, total de deudas y su costo, además de establecer objetivos.

2. Identifica los puntos de mejora. Una vez que tengas un panorama general de tus finanzas, sabrás cuáles son tus carencias. Por ejemplo, sabrás si necesitas crear tu fondo de emergencia, ahorrar, disminuir gastos, crear un plan para el pago de deudas, invertir. “Solo con tu información financiera organizada podrás saberlo y, por consiguiente, elaborar y ejecutar el plan que se adapta a tus finanzas”. Así que prioriza, enfocándote en pocas metas a la vez para que su cumplimiento sea posible.

3. Elaborar un presupuesto que incluya:

  1. Ingresos fijos y variables
  2. Gastos fijos
  3. Gastos secundarios
  4. Objetivos financieros

Asegúrate de delimitar correctamente cada renglón, de manera que sean lo más cercanos posibles a tu realidad. Revisa minuciosamente los gastos secundarios para identificar oportunidades de mejora.

4. Haz una lista de tus metas financieras y agrúpalas en función de su tiempo de alcance: corto, mediano y largo plazo. Las metas financieras deben ser realistas, medibles y con plazo límite.

5. Ya con los objetivos claros, debes determinar cuánto dinero destinarás a los ahorros mensuales acorde con tus prioridades y al plazo para alcanzarlos.

Apégate al plan hasta el final

Para evitar que te desanimes y abandones tus objetivos, Laura y Kimberly te dan otros consejos prácticos:

  • Escribe tu plan financiero y asegúrate de que lo tendrás a mano cada vez que necesites revisarlo. Las aplicaciones móviles pueden ser bastante útiles.
  • Establece cuáles son las metas prioritarias y concéntrate en ellas.
  • Cumple con el monto mensual establecido para los ahorros o el pago de deudas. Como buena práctica, puedes transferir automáticamente desde tu cuenta de nómina.
  • Disminuye los gastos innecesarios y utiliza estos excedentes para alcanzar tus metas.
  • En momentos de vacas gordas (ingresos extraordinarios), apoya las metas que te has planteado.
  • Revisa mensualmente tu plan financiero. 

El buen manejo de las finanzas inicia con una decisión firme. El primer paso es la planificación de ingresos y gastos, siempre considerando los imprevistos. No olvides revisar el plan y ajustarlo a tu realidad.