Cada día nos encontramos expuestos y expuestas a situaciones donde nuestra integridad financiera podría verse comprometida. Por tanto, debemos mantenernos siempre alerta y realizar las acciones necesarias para proteger nuestro patrimonio. En este artículo, te mostramos distintos escenarios que pueden poner en riesgo tus recursos, así como las medidas para lograr salvaguardar tu dinero y proteger tu bienestar financiero.
1. Consumos no reconocidos
Estos corresponden a los consumos que se reflejan en nuestro estado de cuenta y que no corresponden a pagos que hayamos autorizado. Algunas buenas prácticas que podríamos considerar son:
2. Transferencias no reconocidas
Nunca compartas los datos de acceso de tus cuentas, PIN o códigos de seguridad con terceros. Esto incluye familiares, amigos e incluso representantes de tu entidad, pues esta información es personal y solo tú debes tener conocimiento de estas. Asimismo, mantente alerta ante los ciberdelincuentes. No accedas a enlaces que no reconozcas, y ante cualquier duda, contacta a tu entidad vía los canales autorizados o de manera presencial.
Otra acción importante es proteger el acceso a tus cuentas a través de contraseñas seguras y únicas. Además, activa la autenticación de dos factores (2FA). Esta añade una capa adicional de seguridad, requiriendo un segundo método de verificación diferente de tu clave de acceso.
3. Transferencia errónea
Es cierto que cualquiera puede equivocarse, sin embargo, una vez que le das al botón de “Transferir”, el dinero no puede ser debitado sin el consentimiento del dueño de la cuenta. Por lo que es muy importante que antes de completar la transacción te asegures de haber puesto los datos correctos.
4. Retiros de efectivo no reconocidos
Jamás aceptes ayuda de personas desconocidas cuando estés en el cajero automático. Mientras ingresas tu PIN, cúbrelo con tu mano o cuerpo para evitar que otras personas o cámaras graben tu código. Usa un PIN que sea difícil de adivinar y nunca lo anotes en tu plástico. Adicionalmente, nunca guardes imágenes de tarjetas de código, contraseñas y demás en tu celular.
Siempre verifica el cajero antes de usarlo. Inspecciona el cajero automático para detectar cualquier dispositivo sospechoso. Además, asegúrate de que el lector de tarjetas y el teclado estén en buen estado. Finalmente, si tu plástico se queda retenido o atascado en el cajero, no te vayas hasta haberlo reportado a tu entidad. Es fundamental comunicarte a través de los contactos oficiales de tu entidad y desconfía de cualquier papel o afiche pegado a la unidad del cajero automático.
Tomando estas precauciones, podrás reducir significativamente el riesgo de comprometer tus datos y evitar errores que afecten tu bienestar financiero.
Recuerda que, si te encuentras en algunos de estos escenarios, tienes el derecho de reclamar ante tu entidad. En caso de no recibir respuesta o no estar conforme con la recibida, puedes presentar tu reclamación ante ProUsuario siguiendo estos pasos.