Cada diciembre, el doble sueldo o bono navideño llega como un respiro muy esperado: una oportunidad para aliviar tensiones financieras acumuladas durante el año. Sin embargo, esa sensación de abundancia puede evaporarse rápidamente si no tenemos una buena planificación. Entre las compras impulsivas, los encuentros con familiares y amigos, y los compromisos sociales que asumimos en estas fechas, ese dinero extra puede desaparecer tan rápido como llegó.
Hoy en día, gran parte de nuestra vida financiera se desarrolla en entornos digitales, donde accedemos a productos y realizamos transacciones a través de diversas plataformas y redes. Por ello, adoptar hábitos de ciberseguridad se vuelve esencial para proteger tanto nuestra información como nuestro bolsillo. Aunque muchas operaciones han migrado al mundo virtual, no debemos descuidar los riesgos asociados al ámbito físico. Es fundamental mantenernos alerta y evitar situaciones que puedan comprometer la integridad de nuestras finanzas.
Todos y todas desempeñamos distintos roles en la cotidianidad, tanto en el ámbito personal como profesional. Cada uno de ellos implica responsabilidades y desafíos, y la maternidad es uno de esos roles que especialmente nos reta de manera consistente. La misma trae consigo una serie de retos que ameritan una buena planificación.
Notas: