Ahorrar parece una decisión simple, sin embargo, en la práctica no siempre lo es. Muchas veces tenemos la intención de guardar dinero, pero terminamos postergándolo o usándolo en otras cosas, como salidas, antojos u ofertas con la idea de que en el futuro será más fácil empezar. Y no, eso no siempre significa que estemos manejando mal el dinero. A veces ocurre porque nuestra mente nos juega en contra.
Con frecuencia solicitas un préstamo, recibes el dinero y empiezas a pagar las cuotas sin tener plena claridad sobre qué factores la componen ni por qué. Al final, terminas devolviendo mucho más de lo que recibiste. La respuesta suele encontrarse en un elemento fundamental que conviene comprender bien antes de firmar un contrato: la tasa de interés. Entender cómo funciona un préstamo no es cosa de economistas, es una herramienta que tú puedes, y debes, dominar antes de tomar cualquier decisión financiera.
En determinadas circunstancias, surge la necesidad de conocer datos de productos financieros nuestros, de algún familiar fallecido, o de una empresa bajo nuestro cargo. Para estos fines, existe el servicio de Información financiera de ProUsuario, mediante el cual puedes solicitar datos financieros de los que seas titular o sobre la que tengas facultad legal ante una entidad de intermediación financiera o cambiaria.
La rutina diaria de muchas madres implica asumir múltiples responsabilidades al mismo tiempo. Además de atender las necesidades del hogar y de sus hijos, también deben responder a compromisos laborales, familiares, personales y financieros. Aunque cada realidad es distinta, sostener tantas obligaciones de manera constante puede generar agotamiento emocional, mental y financiero.
Actualmente, el acceso al crédito forma parte de la vida cotidiana de muchas personas, sin embargo, la forma en que se registra y se utiliza la información crediticia puede influir directamente en las oportunidades financieras de los usuarios y usuarias. En ese contexto, la Superintendencia de Bancos emitió la Circular SB: CSB-REG-2026000006, que introduce un cambio relevante en la forma en que se visualiza la información en la Central de Riesgos. A continuación, te explicamos qué significa esta medida y sus efectos en la gestión de la información crediticia.
Cada diciembre, el doble sueldo o bono navideño llega como un respiro muy esperado: una oportunidad para aliviar tensiones financieras acumuladas durante el año. Sin embargo, esa sensación de abundancia puede evaporarse rápidamente si no tenemos una buena planificación. Entre las compras impulsivas, los encuentros con familiares y amigos, y los compromisos sociales que asumimos en estas fechas, ese dinero extra puede desaparecer tan rápido como llegó.
Todos y todas desempeñamos distintos roles en la cotidianidad, tanto en el ámbito personal como profesional. Cada uno de ellos implica responsabilidades y desafíos, y la maternidad es uno de esos roles que especialmente nos reta de manera consistente. La misma trae consigo una serie de retos que ameritan una buena planificación.
Si te encuentras investigando opciones de proyectos inmobiliarios es probable que hayas escuchado de proyectos administrados por entidades fiduciarias. Se trata de sociedades que funcionan como administradoras y voceras de fideicomisos para manejan y proteger los bienes que los conforman. En este artículo te presentamos los aspectos básicos para conocer mejor en qué consisten la figura del fideicomiso y de las sociedades fiduciarias responsables de administrar los recursos o bienes aportados.
La contratación de cualquier crédito conlleva ciertos riesgos que las entidades de intermediación financiera y sus clientes suelen mitigar con la contratación de una póliza de seguro que ofrezca cobertura ante situaciones de impago u otras eventualidades que te comentamos en este artículo.
La vida está llena de sorpresas, y algunas veces nos encontramos en momentos financieros difíciles que no habíamos anticipado. Si actualmente estás enfrentando problemas para pagar tus préstamos, no eres la única persona en esta situación. A continuación, te presentamos una guía práctica sobre qué hacer si, por razones de fuerza mayor, no puedes pagar tus préstamos.