En nuestro país, son cada vez más usados los medios de pago electrónicos: transferencias, tarjetas de crédito, aplicaciones bancarias, billeteras digitales… pero ¿tienes alguna idea de cómo funciona todo este asunto? En este artículo te lo contamos.
Las transferencias bancarias son un recurso de uso cotidiano que facilitan el movimiento de fondos de manera rápida y segura. Sin embargo, un error al ingresar los datos del destinatario puede desencadenar una serie de inconvenientes difíciles de sortear. En este artículo explicamos qué ocurre cuando se realiza una transferencia errónea, cuál es el rol de cada parte involucrada y qué pasos puedes seguir para intentar recuperar los fondos.
En determinadas circunstancias, surge la necesidad de conocer datos de productos financieros nuestros, de algún familiar fallecido, o de una empresa bajo nuestro cargo. Para estos fines, existe el servicio de Información financiera de ProUsuario, mediante el cual puedes solicitar datos financieros de los que seas titular o sobre la que tengas facultad legal ante una entidad de intermediación financiera o cambiaria.
La rutina diaria de muchas madres implica asumir múltiples responsabilidades al mismo tiempo. Además de atender las necesidades del hogar y de sus hijos, también deben responder a compromisos laborales, familiares, personales y financieros. Aunque cada realidad es distinta, sostener tantas obligaciones de manera constante puede generar agotamiento emocional, mental y financiero.
Actualmente, el acceso al crédito forma parte de la vida cotidiana de muchas personas, sin embargo, la forma en que se registra y se utiliza la información crediticia puede influir directamente en las oportunidades financieras de los usuarios y usuarias. En ese contexto, la Superintendencia de Bancos emitió la Circular SB: CSB-REG-2026000006, que introduce un cambio relevante en la forma en que se visualiza la información en la Central de Riesgos. A continuación, te explicamos qué significa esta medida y sus efectos en la gestión de la información crediticia.
Cada diciembre, el doble sueldo o bono navideño llega como un respiro muy esperado: una oportunidad para aliviar tensiones financieras acumuladas durante el año. Sin embargo, esa sensación de abundancia puede evaporarse rápidamente si no tenemos una buena planificación. Entre las compras impulsivas, los encuentros con familiares y amigos, y los compromisos sociales que asumimos en estas fechas, ese dinero extra puede desaparecer tan rápido como llegó.
Todos y todas desempeñamos distintos roles en la cotidianidad, tanto en el ámbito personal como profesional. Cada uno de ellos implica responsabilidades y desafíos, y la maternidad es uno de esos roles que especialmente nos reta de manera consistente. La misma trae consigo una serie de retos que ameritan una buena planificación.
Las dificultades son parte del trayecto de la vida, las cosas no siempre salen a la primera y no hay nada malo en equivocarse, siempre y cuando se tenga la disposición de corregir el error luego de identificarlo. El aspecto financiero no es la excepción. Cuando se trata de manejar préstamos o tarjetas de crédito debemos tener un cuidado especial para no caer en malos hábitos, como la falta de planificación o el consumo por encima de nuestra posibilidad de pago. Es importante evitar entrar en un ciclo negativo de deudas y compromisos financieros difíciles de afrontar, que se verán reflejados en lo que llamamos historial crediticio.
Si bien es cierto que tanto la clasificación regulatoria como el score crediticio son un reflejo o referencia de tu perfil de crédito e inciden en qué tan atractivo eres para que las entidades de intermediación financiera (EIF) puedan ofrecerte un producto, no es menos cierto que te puede surgir la siguiente duda: ¿Por qué no mejora mi score, aunque tenga la mejor clasificación regulatoria posible? Para responder a esta inquietud, primero tenemos que comprender los componentes de ambos indicadores y sus diferencias.
La Navidad es una época mágica, llena de alegría y festividades, sobre todo para las dominicanas y dominicanos, que nos caracterizamos por ser sociables y alegres. Estos mismos festejos pueden presentarse como un desafío para nuestro bolsillo, si no realizamos una revisión previa.