Toda persona tiene objetivos particulares que, con un financiamiento adecuado, puede alcanzar en un período determinado. Al mencionar la palabra “deuda”, muchas veces se le atribuye una connotación negativa, y sí, hay que tenerles mucho respeto a las deudas. Sin embargo, si se gestionan responsablemente, estas pueden ser de ayuda para cumplir metas y permitir el acceso a productos y servicios, que, de otra manera no sería posible adquirir.
Para evitar el estrés financiero y el sobreendeudamiento, existen buenas prácticas para el manejo de deudas que nos permiten satisfacer nuestros propósitos de forma sostenible. Te compartimos algunas recomendaciones que pueden orientarte a asumir deudas de manera responsable:
Evaluar con antelación los motivos para financiarse
Antes de solicitar cualquier producto de crédito, es de suma importancia analizar detenidamente la prioridad o urgencia de la necesidad que se pretende cubrir. En algunos casos, puede resultar más conveniente enfocarse en una meta de ahorro que recurrir a un financiamiento que implique el pago de intereses o cargos adicionales.
De igual forma, es importante identificar si realmente se trata de una necesidad real y no un impulso momentáneo. La recomendación es priorizar aquello que pueda crear valor o que supla una necesidad importante, antes que un deseo pasajero o carente de fundamento.
Elegir entidades financieras autorizadas
Acordar un préstamo con una entidad no autorizada implica un riesgo muy alto. Las operaciones informales no se encuentran reguladas por la Ley Monetaria y Financiera (Ley No. 183-02). Por lo tanto, si las condiciones pactadas son modificadas, o si se presentan situaciones que vulneren los derechos de los usuarios; la persona afectada no contará con el amparo y protección de las normativas que rigen el sistema financiero formal. Para identificar las entidades supervisadas por la Superintendencia de Bancos (SB), puedes acceder a nuestra web o validar mediante el sello de identificación de entidad supervisada, que consiste en una herramienta que permie identificar fácilmente las entidades que cuentan con el aval y la supervisión de la SB.
En ese sentido, las entidades que se encuentren registradas en la SB deben contar con la identificación física y digital, visible en cada sucursal de servicio, así como en sus canales digitales.
Adicionalmente, al contratar productos o servicios con entidades supervisadas por la Superintendencia de Bancos, se tiene acceso a los servicios de orientación y respaldo de la Oficina de Servicios y Protección al Usuario (ProUsuario), que cuenta con una aplicación móvil y web, así como varios canales de atención en los que se pueden escalar quejas, denuncias o reclamaciones, de necesitarlo en algún momento.
Escoger la entidad y el producto de crédito adecuado
En el sistema financiero dominicano operan numerosas entidades de intermediación financiera autorizadas que, mediante distintas estrategias de mercadeo, buscan captar potenciales clientes. Es esencial para los usuarios y las usuarias del sistema financiero ser críticos a la hora de escoger la entidad que le acompañará en el desarrollo de su proyecto o meta financiera. Si bien, una llamada de oferta de productos puede parecer interesante, se debe contemplar si dicho producto es el idóneo para conseguir el objetivo planificado. Por lo que se aconseja agotar los siguientes pasos:
Tomar solo lo que puedas pagar
Que una entidad financiera realice un acercamiento, no significa que se deba dar luz verde para establecer una relación comercial. Es primordial no asumir compromisos que no se puedan cumplir y así evitar el sobreendeudamiento. Para identificar los escenarios que podrían resultar perjudiciales, se recomienda tomar en consideración los siguientes aspectos:
De darse alguna de las situaciones anteriores, se sugiere evitar asumir el crédito, analizar el presupuesto del mes para recortar gastos, evaluar otras fuentes de ingreso, e investigar nuevas opciones de financiamiento o productos de crédito.
Planificación y distribución del presupuesto
Cada persona determina acorde a sus ingresos, sus metas financieras y gastos particulares, como distribuir su presupuesto. Sin embargo, existen métodos que facilitan dicha distribución con miras de mantener unas finanzas sanas y en orden:
Características de una deuda favorable
Un producto de crédito puede ser el puente que permita alcanzar una meta y contribuya hacia el bienestar financiero.
Un buen uso del crédito se evidencia cuando este se destina a la adquisición de un inmueble o cualquier otro activo que mantenga o incremente su valor. También se refleja cuando permite adquirir recursos para aumentar la productividad, como maquinarias, formación académica o cualquier otra herramienta que mejore la capacidad de generar ingresos.
Adicionalmente, el endeudamiento puede considerarse favorable cuando se cuenta con la estabilidad financiera necesaria como para prever que, en el futuro, se generarán los ingresos suficientes para honrar los compromisos de pago según lo previsto durante la vigencia del préstamo; y cuando los costos y condiciones de este se ajustan a la realidad del mercado y son particularmente competitivos.
En resumen, el crédito es un instrumento útil para alcanzar objetivos a corto y largo plazo. Lo importante es tomar decisiones financieras informadas que conduzcan a un manejo responsable y sostenible del crédito para poder mantener una buena salud financiera, evitando el sobreendeudamiento y el estrés financiero.
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