El término de búsqueda es requerido
prousuario-search-hover-dark prousuario-search-hover-dark
prousuario-mobile-menu-light
prousuario-search-light
El término de búsqueda es requerido
prousuario-search-hover-light prousuario-search-hover-dark

Los servicios financieros permiten múltiples posibilidades a la hora de gestionar tus recursos. Dependiendo de su uso, pueden convertirse en aliados de tu bienestar financiero o en obligaciones con implicaciones que no siempre son agradables.

En este artículo te ofrecemos algunos consejos que te ayudarán a sacar el mayor provecho a los servicios de la banca y, al mismo tiempo, a elevar tu nivel como usuario financiero, alcanzando una experiencia lo más satisfactoria y beneficiosa posible.

1. Conoce los productos a tu nombre

Los usuarios empoderados se preocupan por conocer toda la información relevante asociada a sus productos financieros. Esto les permite aprovechar sus ventajas, pero también responder adecuadamente a los deberes asociados.

No se trata de que te abrumes con información muy técnica o poco útil en tu interacción con el producto, sino más bien de comprender su funcionamiento, sus cualidades, cargos asociados, así como las implicaciones ante posibles escenarios.

Por ello, al momento de contratar un producto financiero, despójate de la vergüenza y pregunta a tu oficial de cuenta todo lo que deseas saber y las veces que resulte necesario, hasta que sientas que has satisfecho toda tu curiosidad.

Ten presente que cuentas con información útil de los productos y servicios de cada entidad financiera en su página web. Esto te servirá para comparar y escoger aquellos que se adapten mejor a tus necesidades.

2. Empodérate de tus procesos de ahorro, inversión y endeudamiento

Gran parte de tu éxito financiero dependerá de tu constancia en tus metas de ahorro, tu prudencia al identificar oportunidades de inversión y tu cuidado al decidir cuándo endeudarte.

Aunque muchas veces tomar decisiones no es tan simple, un buen punto de partida es evitar las prisas y evaluar los riesgos. Considera los posibles escenarios y qué harías en cada uno de ellos. Esto podría servirte para tener la mejor perspectiva de aquello a lo que decidas exponerte.

3. Cuida tu historial crediticio

Recuerda que la forma en que gestionas tu tarjeta de crédito o préstamo deja huellas que te pueden abrir o cerrar las puertas a nuevos productos de deuda. Esto es de gran relevancia, incluso si, por el momento, no contemplas el financiamiento en tu horizonte inmediato.

Para cuidar tu historial, además de evitar el sobrendeudamiento o el incumplimiento con tus compromisos de deuda, asegúrate de revisar tu información crediticia por lo menos dos o tres veces por año. De esta forma, podrás detectar cualquier situación de la que no estés enterado/a y aplicar medidas correctivas.

Además, la plena conciencia de tu perfil crediticio o de cómo te perciben las entidades financieras puede evitarte sorpresas a la hora de solicitar un préstamo.

Una herramienta gratuita que te ayudará bastante es ProUsuario Digital, aplicación que puedes descargar desde Google Play en cualquier dispositivo móvil Android o accediendo desde tu navegador web a www.prousuario.gob.do. La plataforma te permite consultar tu información crediticia recopilada por la Central de Riesgo de la Superintendencia de Bancos, entre otras funcionalidades.

4. Aprovecha los canales digitales

Aunque en ocasiones el cambio pueda resultarte incómodo, darle una oportunidad a la banca en línea te ahorrará tiempo, esfuerzo y dinero en la gestión de tus finanzas.

En esta segunda década del siglo XXI, las transacciones y trámites posibles a través de internet se han multiplicado, y la tendencia sigue en crecimiento.

5. Conoce y utiliza tu derecho a reclamar

El conocimiento de tus productos financieros, así como de tus derechos y deberes como usuario, te permitirá identificar cualquier situación que te perjudique, de manera que puedas reclamar oportunamente.

Para ello, es necesario que conozcas el proceso de reclamación, que debe ser iniciado en la entidad financiera y agotar un periodo de 30, 45 o 180 días, dependiendo del caso. Conserva un documento que certifica que has iniciado este proceso en tu entidad y que contiene la fecha y número de solicitud, tu nombre y cédula.

Si no recibes respuesta de tu entidad en el plazo establecido para tu caso, o no estás conforme con ella, puedes elevar el caso a ProUsuario durante los 60 días posteriores a la respuesta de la entidad. ProUsuario Digital te da la opción de hacer reclamaciones en línea.

Cinco Consejos Utiles Para Elevar Tu Nivel Como Usuario Financiero Blog Cinco Consejos Utiles Para Elevar Tu Nivel Como Usuario Financiero Blog
Cinco consejos útiles para elevar tu nivel como usuario financiero